Desde antes de nacer, los dioses se encargaron de elegir mi camino y mi propósito en este mundo. Pero no contaron con que descubriera que cada uno de nosotros somos dueños de nuestro propio destino si nos atrevemos a tomar las riendas. Aunque no lleguemos exactamente a donde esperábamos, todo el camino recorrido es digno de recordar.
Mi nombre es Daphne, y esta es mi historia.

Deja una respuesta